La Sonrisa de un niño. Mayo 2005

Todo niño es un mundo espiritual en construcción o reconstrucción que requiere material digno a fin de consolidarse.

El pasado día 1 de mayo entregamos al Servicio Social Perseverança de Brasil la cantidad de 7.000€ destinados a la ampliación y reconstrucción del parvulario escuela Emmanuel, el más pobre y necesitado de los once núcleos que el Servicio Social Perseverança creó en los suburbios de Sao Paulo, Brasil. Los siete mil euros vienen a unirse a nuestra anterior donación de 2.040€ y han sido íntegramente recaudados a partir de las donaciones depositadas en la urna de nuestro despacho, a través de ingresos en la cuenta corriente que Frederic Solergibert abrió en nuestro país y a partir de las aportaciones recaudadas durante el Programa Especial de Navidad, las sesiones de Reequilibrio Energético Integral de los jueves.

Nuestro donativo fue entregado al Sr. Max Lichtenecker, responsable de las obras del parvulario y en presencia de Doña Guiomar de Oliveira Albanesi presidenta fundadora de Perseverança y de su hermana Doña Eurice. Este dinero permitirá continuar con las obras iniciadas hace unos meses y supondrán una gran mejora y ampliación de la capacidad del parvulario. Actualmente el parvulario VIII atiende a 233 niños de cero a seis años. Todos los niños reciben cinco comidas diarias, equilibradas y supervisadas por nutricionistas. Además los niños reciben asistencia odontológica, médica, actividades pedagógicas, paseos y actividades infantiles. De este modo no sólo se les alimenta y educa, sino que se crea un ambiente propicio para la inserción social de unos niños que de otro modo, no tendrían muchas posibilidades en un mundo tan difícil como es el de las favelas.

Gracias a vuestras aportaciones, a vuestro gesto de caridad, podemos hacer sonreír a muchos niños. Niños que una vez terminado el parvulario podrán continuar con su educa- ción en el instituto y que seguirán recibiendo ropas, alimentación y educación profesional en los centros de mayores que Perseverança creó, a fin de dar continuidad a los parvula- rios. Y es que ningún niño puede extraviarse es por ello que son tutelados hasta los 14 años, edad en la cual se les busca el primer empleo.

Se estima que en treinta años sólo el 5% de los niños tutelados por Perseverança se han convertido en delincuentes a pesar de las dificultades de su entorno cotidiano. Posible- mente está sea la razón de las extensas listas de espera para poder ser admitidos en los parvularios. Actualmente sólo la lista de espera del parvulario Emmanuel es igual a la de los niños admitidos. Esta es una de las causas que hacen urgente su ampliación, además del deterioro y desgaste sufrido en los últimos años. Y es que el parvulario VIII es el más pobre por encontrarse en las favelas de la zona este de Sao Paulo, el único que no ha podido ser aún reformado y que gracias a nuestra ayuda, ahora ha podido comenzar las obras de reconstrucción.

Sesenta euros no es mucho dinero en nuestro país pero en Sao Paulo permite alimentar, vestir, educar y cuidar a un niño durante un año. Incluso les permite participar en el programa Domingo Feliz. Los parvularios están cerrados los sábados y domingos por lo que los niños pasan a depender económicamente de sus padres. Muchos durante el fin de semana eran alimentados con lo que sus padres encontraban en los basureros. Por esta causa surgió la iniciativa Domingo Feliz. Todos los padres que lo deseen pueden el domingo, asistir con sus niños a un centro de adultos de Perseverança y participar en actividades complementarias como son los juegos, los deportes... al mismo tiempo que reciben alimentación.

Todo niño es un mundo espiritual en construcción y nuestra responsabilidad es darle un buen material que le permita vivir digna- mente. En la medida que evolucionamos espiritualmente y alcanzamos éxito en nuestras acciones tenemos la misión de compartir nuestras experiencias, nuestras vivencias y parte de lo que obtenemos con los que más lo necesitan. Un niño no puede valerse por si mismo. Los niños de las favelas son espíritus encarnados en un ambiente hostil. Cuando sabemos de su existencia, de las dificultades y falta de salidas a que se enfrentan desde su nacimiento nuestra responsabilidad es ayudar. Muchas gracias a todos por escuchar la voz de vuestro corazón, muchas gracias por ayudar. Todo lo que das volverá a ti multiplicado.